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Entrevista | Fabiola Menchelli


Por Andrea García Cuevas / @androclesgc | Junio, 2015

A través de la fotografía, Fabiola Menchelli construye espacios que sólo son posibles en la imagen, por la interacción entre la luz y la sombra. Así, su trabajo reflexiona en torno a la percepción y en las diferente formas cómo vemos y “construimos” la realidad.

Recientemente, Menchelli (México DF, 1983) recibió el Premio de Adquisición de la XVI Bienal de Fotografía Mexicana del Centro de la Imagen 2014. Y actualmente forma parte de la Bienal de Fotografía De la Escultura al Archivo, curada por Magnolia de la Garza, que se presenta en Centro de la Imagen.

En esta entrevista, la artista comparte los principales intereses y motores creativos detrás de su obra.

¿Qué es lo que más te atrae de la fotografía?

Hay muchas cosas que me atraen de la fotografía, es un medio muy generoso que tiene millones de posibilidades para materializar ideas de forma directa. En mi obra tiendo a usar distintos formatos fotográficos dependiendo del proyecto en el que esté trabajando, creo que cada formato tiene su proceso, su propósito y sus consecuencias. Últimamente estoy trabajando con fotografía instantánea, 35mm, digital y uno que otro proceso antiguo.

En tu trabajo no hay un ánimo de registro o un carácter documental, pero tampoco existe una representación en su sentido más obvio. ¿Cómo concibes la imagen que construyes desde la lente?

Mi trabajo no intenta documentar la realidad. Sin embargo, sí se recarga sobre la relación entre fotografía y realidad para materializar las ideas. Los espacios que fotografío no siempre son físicos y hablan acerca de aquello que es solamente visible a través de la fotografía. Muy pocas veces tengo una idea fija que se desarrolla tal cual se pensó en un principio, más bien tiendo a resolver la obra a lo largo del proceso, experimentando con las posibilidades de la idea, el medio, el formato y la imagen.

En Sobre la fotografía (1975), Susan Sontang afirmó que “Las imágenes fotográficas no parecen tanto afirmaciones sobre el mundo cuanto fragmentos que lo constituyen, miniaturas de realidad que cualquiera puede hacer o adquirir.” ¿Es la fotografía una herramienta para afirmar, construir o (de)construir la realidad?

Para mí la idea de construir o (de)construir la realidad tiene que ver con tu propia percepción de la misma. La construcción de la percepción es un trabajo mental que hacemos diariamente, validamos o invalidamos la información que constantemente nos bombardea cada día más en forma de imágenes. Hacemos este trabajo de manera inconsciente. Creo que la fotografía es capaz de hacer ambas cosas, puede afirmar o negar cualquier situación, todo depende del punto de vista, sobre todo del espectador. Al final, la respuesta depende del espectador.

¿Cuáles son las posibilidades que ves en la cámara como una herramienta que permite crear pero también ver (u observar)?

Creo que la pregunta tiene que ver con la fotografía más que con la cámara como herramienta. El uso de la cámara no es la única forma de hacer fotografía.

En algún punto, antes de empezar a trabajar en la serie de Construcciones, me obsesioné con la fisionomía del ojo en relación con varias teorías sobre de la percepción. Mientras el ojo es la parte de nuestro cuerpo que recibe la luz, el cerebro es el que realmente hace la mayor parte del trabajo para que podamos no solamente ver, sino también observar y procesar la información que recibimos. En mi trabajo utilizo la fotografía de la misma forma que —imagino— el cerebro utiliza los datos captados por el ojo, como un archivo para descifrar los fragmentos de información que quedan registrados en la imagen.

Funciona de la misma manera con la cámara, ésta es solamente el aparato que nos permite recibir y manipular hasta cierto punto la luz, pero la imagen que se registra dentro de la cámara es la que define el significado.

En las series Constructions, Hallucinations, e incluso en Color Study, hay un tratamiento muy particular del espacio (no el delimitado por el encuadre del lente o de la fotografía), uno con profundidad y volumen, casi tridimensional. ¿Cómo concibes el espacio desde la fotografía?

La fotografía es una representación bidimensional de la realidad que vivimos. Y, por más planas que veamos las cosas, siempre vamos de la tridimensional a la bidimensional cuando hablamos de imágenes. Para mí, el proceso de creación es muy intuitivo y el pensamiento visual se resuelve de distintas formas dependiendo del proyecto.

En el caso de Hallucinations la serie está inspirada en un libro del mismo título escrito por Olive Sacks. En él, Sacks investiga distintas formas en las que el cerebro distorsiona la realidad, desde enfermedades mentales —como la epilepsia— hasta el uso de alucinógenos para alterar nuestra percepción. Esta idea dio pie al proceso de las imágenes en esta serie: los espacios se crean a partir de múltiples exposiciones y, de esta manera, registran en el negativo un espacio que solamente puede ser creado dentro de la mente. En este caso, dentro de la cámara. Esto tiende a ser una constante en mi trabajo, la imagen que se genera refleja un proceso mental, se construye siempre desde un sólo punto de vista y de dentro hacia afuera.

Por su parte,  Constructions está mas ligada a la arquitectura entendida como espacios que son cognitivamente habitables. Sin embargo, son espacios creados únicamente para la lente de la cámara y construidos a partir de la interacción de la luz y los materiales. Realmente, la intención de esta obra es cuestionar la forma en la que percibimos y el control y la responsabilidad que tenemos a cerca de nuestro propio punto de vista.

La abstracción también es un aspecto importante de tu obra. El concepto es —tradicionalmente— asociado a lo no figurativo, pero en tu trabajo parece tener un vínculo con la geometría. ¿Qué te representa la abstracción?

La abstracción es un tema complejo que tiende a resolverse en una forma visualmente sencilla, aunque el camino no haya sido así. La fotografía abstracta genera cierta tensión desde el medio hacia la imagen. Hace mucho tiempo, la Enciclopedia Británica declaró que la fotografía era incapaz de registrar ideas abstractas, lo que llevó a Mel Bochner a crear su maravillosa pieza Misunderstandings (A Theory of Photography) en 1967. Más tarde, la Enciclopedia se vio obligada a corregir su definición.

Para mí la abstracción es un lenguaje abierto que permite una forma de ver más lenta, un espacio para descansar la mirada y apreciar las imágenes a otro ritmo. La geometría es un arte en sí que le concierne a muchas disciplinas y, por lo tanto, tiende a revelar algo mucho más profundo acerca de la naturaleza humana.

¿Cómo relacionas la fotografía con la arquitectura, la escultura y/o la pintura?

Me interesa cuestionar los límites que definen la fotografía para hablar acerca de la imagen en relación con el mundo. ¿Cómo? Abordando los temas, siempre desde la fotografía, y explorando la relación con otros medios, para encontrar nuevas formas de pensar acerca de lo fotográfico. De ahí parten las interacciones, lo que sucede después es en parte la conversación entre los medios.

En México hay una larga tradición fotográfica que, generalmente, está asociada al carácter documental o incluso periodístico. Tomando en cuenta este referente, ¿qué opinas del panorama de la fotografía contemporánea en México?

No es nada más en México. El pasado juega un papel importante en la actualidad, ya se que se genere obra a partir del respecto y la admiración o, por el contrario, como una reacción frente a ciertas corrientes. Ambos casos pueden proponer nuevos lenguajes.

Desde sus inicios la fotografía ha estado relacionada con la documentación de la realidad, y uno de los géneros más explorados es la fotografía “callejera”. Hoy en día este tipo de fotografía pasa por una crisis por el simple hecho que vivimos una paranoia colectiva, sobre todo en cuanto vemos una cámara fotográfica que apunta en nuestra dirección. La conciencia que tiene la gente con respecto a ser fotografiada es mucho mayor a la de hace algunos años, lo que provoca un cambio en la manera en la que los fotógrafos trabajan en la calle y en general.

Por otro lado, es muy difícil tratar de definir qué es lo que está pasando en la fotografía contemporánea. Cada persona es un mundo y las investigaciones e intereses son tan distintos como cada artista.

¿Crees que actualmente la fotografía carece de espacios de exhibición, difusión y reflexión en México? ¿A qué crees que se deba?

Es una pregunta con muchas respuestas. Por un lado, nunca hay suficientes espacios para el arte contemporáneo y es difícil encontrar plataformas para mostrar y proponer nuevas cosas. Por el otro, espacios públicos o independientes dedicados al arte contemporáneo son sumamente complejos de llevar, la mayoría de las personas que conozco dedicadas a un espacio cultural lo hacen con muchísimo esfuerzo, amor y dedicación. Cada día se aprecian más los espacios dedicados a la cultura.

Otro aspecto es que vivimos en una época en la que el recorte presupuestal es una gran tragedia, y la situación cultural del país es cada vez más austera. Es una maldición que cada que recortan el presupuesto gubernamental —por motivos oscuros— afectan a la cultura y la educación en México de una manera desastrosa, y los espacios que nos quedan apenas logran sostenerse. Me parece indispensable la protección del presupuesto a la educación y a la cultura en este país.

En un momento considerado como la era digital, donde tomar fotografías está al alcance de un celular, o donde observarlas es totalmente cotidiano por medio de Internet, ¿cuál crees que es el papel actual de la fotografía?

La fotografía siempre ha sido un medio democrático, y hoy en día se refleja en la manera en la que nos comunicamos como sociedad a través de imágenes. El simple hecho de que una gran parte de la humanidad esté pensando la realidad a través del encuadre de un dispositivo cambia nuestra precepción de la misma y de la forma en la que nos relacionamos con el mundo.

¿Cómo concibes la relación entre la imagen fotográfica y el espectador, sobre todo cuando hay una proliferación de imágenes?  

Hablando de arte contemporáneo, esa relación es personal y se define sólo en función del acercamiento que el espectador tiene con la obra. Como artista, una vez que expones la obra sobre la pared, ésta deja de ser tuya, dejas de tener control sobre su significado y el espectador llega a pensar lo que él quiera a través de su propia experiencia. Muchas veces es mucho más interesante escuchar lo que la gente ve o piensa en relación a la obra, que explicar exactamente qué es lo que se estaba buscando al hacerla.

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Fotografías: Cortesía de la artista y Galería Yautepec.