Arte

Entrevista | Eduardo Abaroa


Por Daniela España / @danniela | Julio, 2015

Fotosíntesis es el proyecto con el que Eduardo Abaroa ganó el programa de residencias y producción artística de Casa del Lago y la Fundación Flora arts + natura en Colombia. Esta exhibición, presentada actualmente en Casa del Lago, plantea una crítica a los discursos científicos y tecnológicos a través de fragmentos narrativos disfuncionales. Platicamos con el artista mexicano a propósito de Fotosíntesis: la catástrofe del oxígeno.

Fotosíntesis reúne video, textos y esculturas que plantean la relación entre los humanos, los vegetales y los animales. ¿Por qué vincular el arte con las ciencias naturales, la ciencia ficción y la tecnología?

El género de ciencia ficción es una expresión cultural muy potente en las sociedades contemporáneas. En sus versiones más masificadas se repiten constantemente muchas construcciones ideológicas colonialistas, sexistas o de alguna manera conservadores. Por otro lado, hay todo un universo menos conocido de autores que son realmente vanguardistas. El tono que adopta mi propuesta le debe mucho a obras clásicas, especialmente a las parodias de Stanislaw Lem. Toda la exposición se basa en fragmentos narrativos disfuncionales y efectos especiales básicos. En el pasado he trabajado con diferentes medios de transmisión: el espacio público, el ámbito museístico, la televisión, etc. En este caso hago una versión mínima de una forma de transmitir ideas científicas que ven millones de personas en todo el mundo. La mayoría de la gente conocemos mucho mejor la ciencia ficción que la ciencia. La películas y los cómics son un modo de congraciarse con esa actividad tan laboriosa, compleja e inaccesible como es la ciencia, pero al mismo tiempo generan toda una gama de mitos y confusiones. Esa especie de estupidez me interesa como fenómeno cultural en una época en la que la ciencia supuestamente objetiva tiene la misión de salvar a la humanidad.

El género fantástico también me da la oportunidad de abarcar muchas cosas diferentes al mismo tiempo. Por ejemplo, a través de él puedo investigar la relaciones específicas entre los procesos biológicos y los tecnológicos, como en el caso de las abejas de oro realizadas con el proceso de cera perdida. Una narrativa extraña era perfecta para incluir la colección de plantas fantásticas históricas hechas de madera, plastilina y obsidiana que me prestó Sofía Táboas. También me interesaba hacer efectos especiales rudimentarios como el video de la bola de hielo que gira a la entrada de la muestra o los experimentos con los materiales básicos de la fotosíntesis: bióxido de carbono (hielo seco), luz y agua. Los resultados de usar tantos medios y materiales distintos fueron inusitados. Creo que funcionaron.

Tu obra siempre es crítica en las estructuras de gobierno, políticas y sociales que nos gobiernan. ¿Hay algún tipo de crítica en la narrativa de esta exposición?

Algunos de mis proyectos son fundamentalmente críticos, pero no todos. Creo que la creatividad de las personas es multiforme y trato de no encasillarme en un ademán, en un tema, o en una estrategia de mercadotecnia. Digamos que me reservo el derecho de hacer alternativamente cuento y ensayo, o como se dice en inglés, fiction y non-fiction. En este caso creo que las ideas que me interesan tienen un sentido ecológico y reflexivo sobre la manera en que entendemos la tecnología, o el tiempo geológico, por ejemplo. Pero quizá estas ideas son difusas y pueden pasar desapercibidas. Busco generar varios niveles de lectura. Me interesan los límites de nuestra imaginación en una época cada vez más  determinada por avances tecnológicos incomprensibles para las grandes mayorías (me incluyo, por supuesto). En la narrativa de Fotosíntesis los humanos se han convertido en su propio monocultivo, no entienden la tecnología que permite su existencia y para ellos no hay manera de representarse un mundo coherente. Presento una exageración de un proceso actual en el que las especies vivas se extinguen de manera alarmante. A mí me gusta mucho el arte que aborda problemas ecológicos a partir de un espíritu funcional —pienso en obras de Superflex o en Gilberto Esparza— o bien crítico como en Minerva Cuevas, pero en este caso traté de hacer algo que fuera más extraño. No es que no me interese la permacultura y estas cosas, todo lo contrario, pero busco algo diferente en este proyecto. Para mis habilidades es más accesible el aspecto imaginario y psicológico de estos discursos científicos y tecnológicos.

Sigo trabajando en otros proyectos en los que trato de visualizar y hasta cierto punto denunciar el régimen criminal en el que vivimos y la destrucción de la riqueza biocultural de México pero por ahora no he encontrado el foro adecuado para ellos, ese es un proceso más complicado. Fotosíntesis es un proyecto muy lúdico que propuse a Flora y Casa del Lago hace un año, fue difícil concentrarse en una catástrofe que sucedió hace 2,400 millones de años  pero quizá nos haga reflexionar sobre los desastres reales que vivimos tan intensamente a nivel local, nacional y global.

Ese Jardín es una texto que escribiste hace años y ahora retomas en esta exposición. ¿Cómo se conjuntan tu trabajo como escritor y como artista?

Lo que escribo y lo que expongo me parece muy discordante, no sé por qué. En mi caso se trata de una especie de personalidad múltiple o una hidra repugnante de la que no puedo escapar. Por eso desde el inicio Fotosíntesis fue un intento de integrar a mi trabajo actual estos aspectos narrativos y grotescos que tenían mis textos de los noventa, por ejemplo los guiones de obras en colaboración con Marco Arce, Daniela Rossell, etc. Ese jardín se publicó originalmente como parte de un ensayo sobre una exposición de Rubén Ortiz. Y luego fue el punto de partida para todo esto, a veces la idea inicial para un proyecto queda sólo como un detalle, otras veces una idea pequeña puede transformarse en algo que te entretendrá por años.

La exposición presenta datos científicos, ¿trabajaste en conjunto con la Facultad de Ciencias de la Universidad? ¿Cómo fue ese proceso?

La interacción con el biólogo Sergio Pérez Landero se llevó a cabo de tres formas diferentes. Una fue la investigación básica sobre el tema, otra el cultivo de las bacterias y finalmente la impartición de un curso. La información sobre el proceso de fotosíntesis fue crucial, ya que a la escala microscópica pasan cosas realmente increíbles, es fenomenal que te lo explique un experto. En un momento dado decidí que nos concentraríamos en el tipo de bacterias en el que empezó este proceso biológico hace 2, 400 millones de años, es decir, las cianofitas. Según algunas teorías geológicas, estas bacterias generaron la atmósfera con oxígeno que hoy respiramos.

Sergio colaboró con otros científicos para hacer los cultivos en Casa del Lago, fue un interlocutor excepcional. También me contó acerca de los dilemas que enfrentan los científicos en las facultades y de ahí salió la fábula Origen de la vida y muerte, que trata de un científico que está a punto de descubrir el secreto del inicio de la vida en la tierra. Por desgracia el personaje no consigue el patrocinio necesario y le da tal acceso de rabia que muere de un infarto. La escultura de unicel en la muestra ilustra esa fábula.

Hablamos un poco del taller que impartirás con el biólogo Sergio Pérez Landero a propósito de Fotosíntesis

Se trata de un curso para adolescentes, principalmente. Trataremos de exponer el tema de una manera emocionante, así que vamos a dar el curso sobre este proceso natural, con material didáctico. Luego voy a impartir otra sección del curso en la que los participantes tendrán oportunidad de leer algunos cuentos clásicos de ciencia ficción y finalmente los animaré a escribir nuestras propias narraciones de este tipo y discutirlas con el grupo. Es una apuesta arriesgada.

Finalmente,  y después de tu residencia en Colombia, ¿cuál es tu opinión de la escena artística latinoamericana actual?

Colombia es un sitio fenomenal. Conocí a una comunidad artística con una energía tremenda. Basta ver cuantos curadores y artistas vienen de Colombia a la ciudad de México y hacen aportaciones cruciales, además de José Roca, María Inés Rodríguez, Catalina Lozano, Juan Gaitán, hay varios artistas excelentes que ya llevan décadas trabajando en proyectos como Helena producciones. Flora en particular me parece un proyecto muy bien armado, con una equipo de personas muy talentosas y motivadas. Latinoamérica es más interesante que Europa o los Estados Unidos.

Fotosíntesis: la catástrofe del oxígeno permanecerá en exhibición hasta el 20 de septiembre en Casa del Lago.

Foto: Cortesía del artista.