Entrevista

Entrevista | Daniel Garza Usabiaga


Por Pamela Ballesteros / @apoteosis | Septiembre, 2014 

Recientemente se inauguraron tres exhibiciones en el Museo Universitario del Chopo. Una de ella es Horror en el trópico, muestra curada por Daniel Garza Usabiaga que reúne el trabajo de veintiún artistas contemporáneos, y que se establece a partir de temáticas propias de la tradición gótica, empleando conceptos del mal, la locura, la muerte y lo paranormal. Las obras tienen pertinencia a partir de sucesos que marcaron la historia del recinto y que se asocian a nuestro contexto sociocultural.

Omar Arcega, Alejandro García Contreras, Cristóbal Gracia, Sofía Echeverri, Teresa Margolles y Juan López Moctezuma son algunos de los artista que conforman la exhibición, el curador de Horror en el trópico nos aproxima a esta exposición que permanecerá abierta al público hasta el mes de noviembre.

¿Por qué realizar una exposición sobre elementos de la tradición gótica?

El punto de partida de la exposición, en este sentido, fue la película de Juan López Moctezuma “La mansión de la locura” (1973) que se filmó en el Chopo cuando estaba abandonado. Tuvimos oportunidad de exhibir obra plástica de López Moctezuma, que nunca se había expuesto públicamente, y con esto queríamos rendir una especie de homenaje a este autor quien, además de ser director de cine, desarrolló proyectos innovadores en el campo de la televisión y la radio (específicamente en Radio UNAM).

A partir de esta película nos centramos en obra que manejara dicho imaginario desde una perspectiva crítica – tal y como lo hizo López Moctezuma en su película. La mansión de locura (1973), que se basa en un cuento de Edgar Allan Poe, presenta un comentario puntual a las circunstancias de su época. Filmada en 1973, después de los eventos de la represión social de 1968 y 1971, representa una crítica a dicho estado de las cosas: López Moctezuma decide hacer una película sobre un sistema social, una sociedad por así decirlo, donde la locura es la orden día y que es dirigida por una especie de dictador demencial escudado bajo el título de psiquiatra.

La sensibilidad y el imaginario asociado a lo gótico no es algo nuevo en el arte producido en México (en este sentido, no es fenómeno estrictamente contemporáneo) y se puede detectar fácilmente en la obra simbolista de Julio Ruelas, los paisajes de apariencia apocalíptica de Juan O’Gorman, las representaciones del obscurantismo religioso de José Chávez Morado o el carácter existencial de la producción de los pintores asociados con la revista Nueva presencia. Por el tamaño de la sala del museo decidimos presentar obra producida después de 1973, año en el que se filmó la película en el museo. En la muestra, por ejemplo, se exhibe un dibujo de la serie Militarismo y represión realizada por Melecio Galván a principios de los ochenta. Este dibujo, donde la figura del autoritarismo se representa bajo una solución claramente grotesca, subraya de nueva cuenta el potencial crítico de lo gótico.

Teniendo en mente la vocación del museo, la mayor parte de los artistas son contemporáneos y, en su mayoría, jóvenes o “emergentes” (como se suele decir).

¿Desde qué enfoque Horror en el trópico aborda esta temática?

La intención fue subrayar la vocación crítica de esta estética y sensibilidad. Tal postura se resume, en la mayor parte de las ocasiones, en una intención de hacer evidente aquello que es negado, reprimido, u oculatdo por los valores dominantes que rigen la cultura. Muchas obras tratan con temas relacionados al campo de lo social y lo político pero también hay piezas que abordan cuestiones relacionadas con la sexualidad, manifestaciones de la cultura local o los productos de la industria cultural.

¿La muestra se centra en lo paranormal? ¿Qué piezas encontramos en Horror en el trópico?

La exposición no se centra en lo paranormal exclusivamente. Lo paranormal es tan sólo es una temática asociada a la categoría del horror gótico. Algunas piezas tienen que ver con este tema, pero otras tocan otras cuestiones como la locura, la muerte, la descomposición social, la noción del “otro” como salvaje, el fanatismo desquiciado.

Toda la exposición parte de La mansión de la locura aunque también se exhiben fragmentos de otro par de sus cintas como Mary, Mary, Bloody Mary (1975) y Alucarda (1977). También se exhiben una serie de dibujos realizados por el Dr. Alexis Arroyo, colaborador cercano de López Moctezuma, de un proyecto fílmico que nunca llevaron a cabo.

El título de la exposición, en sí, busca remitir a este tipo de películas del género del horror realizadas en México durante los años setenta y ochenta. Su tono es una especie de homenaje directo a estos títulos, como Más negro que la noche (1975), o hasta El tráiler asesino (1986).

Partiendo del cuestionamiento de los valores sociales ¿Cuál es la postura crítica de Horror en el trópico ante el contexto actual?

Por lo general, cuando se alude al término del trópico lo que se viene a la mente es una situación de bonanza y bienestar, exuberancia y abundancia. Prácticamente como una vacación. A diario se nos presenta una imagen similar. Actualmente vivimos bajo un régimen de apariencias que busca, por todos los medios, decirnos que todo está bien y que cada día estamos mejor. Realmente sabemos que el escenario es más bien lo opuesto. En este sentido, la exposición busca hacer un poco más evidente esta situación: el hecho de que la realidad actual bien podría ser una película de horror.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Foto: Fundación UNAM.