Arte

El Cubo de Rubik: Una mirada desde México, para México


A dos meses de la publicación del libro El cubo de Rubik, escrito por Daniel Montero, éste sigue invadiendo a más jóvenes lectores interesados por saber sobre un contexto desconocido en su totalidad como los años noventa, década de mucho auge que partió desde el desenvolvimiento histórico de los años setenta hasta los ochenta, la mirada voltea y se cuestiona sobre cómo se concibe el arte contemporáneo hoy en día.

Daniel Montero hace una reflexión delicada y a su vez sorpresiva, ya que cuestiona porqué la producción artística se ha transformado y cuáles son sus agentes principales tal suceso. Pensemos que México siempre ha dado mucho de qué hablar, irreparablemente hemos sido sometidos a distintas fórmulas de adaptación, sin dejar a un lado la dependiente situación económica en la vivimos, todos estos factores socio-político-económicos han hecho que nuestra cultura y su entendimiento, formas de vida, adaptación y por su puesto el arte, se modifiquen.

El quehacer artístico contemporáneo ahora carece de muchos significados, lo cual no tiene nada de malo, sin embargo se debe comprender y observar desde adentro la madurez de un contexto y su relación con el arte. Hay que escarbar sobre el papel que juega México en nuestra vida y cómo se debe entender lo artístico desde un nuevo replanteamiento de símbolos y significados, dentro de una pérdida de representación nacional y nuevas subjetividades.

El Cubo de Rubik propone una mirada sobre el arte mexicano y su transformación contextual en la últimas décadas. Este viaje empieza con un análisis de la pieza de Eduardo Abaroa, Obelisco roto para mercados ambulantes, entre otros artistas mexicanos y extranjeros.