Arte

El cubo de Rubik, arte mexicano en los años 90


Por Sandra Sánchez / @phiopsia 

La Fundación Jumex Arte Contemporáneo en colaboración con la editorial RM publicó, a finales de 2013, un libro fundamental para cualquier persona interesada en comprender el arte contemporáneo mexicano actual. Escrito por el curador y crítico de arte Daniel Montero, El cubo de Rubik, arte mexicano en los años 90, presenta una investigación que parte de la pregunta “¿qué ocurrió en la década de los noventa en México para que hubiera una transformación en la producción artística de una manera de hacer arte que se llamó neomexicanismo a otra relacionada con el arte-objeto-conceptual?”(1).

El cuestionamiento se sitúa en un periodo histórico específico, de 1988 a 2007, teniendo como polos la fundación del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA) y la exposición La era de la discrepancia Arte y Cultura Visual en Mexico, 1968-1997. Dentro de ambos hechos sucede un cambio en el paradigma del arte donde la pregunta por la técnica abandona su lugar protagónico ante la pregunta por la materia, en palabras de Luis Felipe Ortega, “las obras más representativas de los años noventa son aquellas que se preguntan […] ¿de qué materia prima están hechas? […] cambiar el soporte y alejarnos de la pintura y escultura tradicional no implicaba un abandono de esos lenguajes sino que se trataba de intentar entenderlos y practicarlos desde otra concepción de lo escultórico y lo pictórico”(2).

Montero sostiene que el cambio en las formas de representación en el arte no puede deslindarse de su contexto económico y político, donde el Estado, la institucionalización del arte y la globalización juegan un papel fundamental. Es así como el libro se divide en cinco capítulos, donde se presentan hechos concretos que se van problematizando desde el campo artístico y su exterioridad histórico-política. El capítulo uno, titulado “Obelisco roto para mercados ambulantes” parte del análisis de la pieza homónima de Eduardo Abaroa, estableciendo la forma en que el arte se institucionaliza en espacios museísticos. A partir de conceptos establecidos por Pierre Bourdieu, “Capitales culturales- capitales económicos” aborda la relación entre el arte y la economía. En “Reformulando la pregunta por la alternatividad” se explica el proceso de aparición e institucionalización de piezas que  se convirtieron en el canon de la época. El cuarto capítulo, “De directores, críticos y curadores”, analiza la codificación de los flujos artísticos desde dichos lugares de enunciación. Finalmente, “La globalización como problema” muestra la relación entre el arte mexicano como patrimonio y su relación con lo exterior.

El trabajo de Montero parte de una investigación que va más allá de los archivos consultados y las escasas publicaciones sobre el tema; la redacción también se basa en entrevistas realizadas a artistas y protagonistas de la escena del arte. Esta yuxtaposición entre lo escrito y lo oral permite un tono de cercanía con el fenómeno descrito y una conciencia de la narrativa que se está generando. El contenido y la forma se equilibran para presentar al lector no sólo páginas llenas de información, sino un modo específico de ajustar la historia.

1 Luis Felipe Ortega “Prólogo. Rotaciones al cubo de Rubik (tiempos, espacios, lenguajes y trayectos que nos conducen hasta aquí)” en Daniel Montero El cubo de Rubik, arte mexicano en los años 90. Fundación Jumex Arte Contemporáneo: México, 2013  p. 023

2 Daniel Montero. El cubo de Rubik, arte mexicano en los años 90. Fundación Jumex Arte Contemporáneo: México, 2013 p. 018-019