Arte

Diez cosas que no sabías de Yayoi Kusama/Parte II


Por GASTV

Aquí la segunda entrega de “Diez cosas que no sabías de Yayoi Kusama“. Se trata de una serie de afirmaciones que dan cuenta de la caótica vida de la afamada artista. A propósito de la esperada visita al Museo Tamayo el próximo 25 de septiembre de la exposición Obsesión Infinita de Yayoi Kusama (Matsumoto, 1929), te dejamos más información sobre esta extraordinaria mujer.

06—Uno de los grandes traumas de la artista es su terror al falo, en la pasada muestra del MALBA se veían penes de tela, repetidos obsesivamente, flácidos, blandos e impotentes, representando en la obra de arte el objeto peligroso. Ella admite su libertinaje sexual pero sin real interés en el sexo y en las drogas.

07—Se considera a sí misma una adicta al suicidio, ya que padece compulsión a lanzarse al vacío. Kusama explica que si no pudiera pintar consumaría su compulsión.

08—A lo largo de su vida, tuvo que ser internada en varias ocasiones en instituciones psiquiátricas por episodios de descompensación por su trastorno obsesivo.

09—Desde la infancia Kusama sufría episodios inestables que reflejaban sus tempranos desórdenes mentales y nerviosos. La madre parecía no saber la enfermedad de su hija. Cuenta Kusama que ésta la abofeteaba y le pegaba creyendo que decía desvaríos. La artista era encerrada y privada de alimentos durante la mitad del día. Su madre era extremadamente violenta y le molestaba verla pintando, cuando eso ocurría, destruía todo trabajo de la joven artista.

10—El trabajo realizado en Nueva York por Kusama, que incluye los happenings con cuerpos desnudos donde la gente podía integrarse y pintar redes infinitas en los cuerpos de los otros, no fueron más que una manera de sobreponerse a su gran trauma con el sexo. Kusama pedía al público que se desnudase, pero ella siempre se quedaba vestida.