Arte

DESTELLOS DEL LUMINISMO ESPAÑOL


Por Andrés Reyes / @MrIntra 

 

 

La historia del arte se ha caracterizado principalmente por sus dinámicas transiciones estéticas bajo las cuales el arte en sí mismo se ha establecido como reflejo íntegro de la evolución del pensamiento. Como tal, es de esperarse que ciertos conceptos sean interpretados y reinterpretados urobóricamente de una manera metahistórica a partir de la subjetividad de los artistas. Tal es el caso de la luz, concepto fundamental para el devenir del arte pues en tanto eje rector, derivó desde una idealización la belleza absoluta e infinita a partir de la cual el color manifestaba cualidades simbólicas relacionadas con la teología, hasta ser el pretexto para la experimentación pictórica y plástica que sustentó la transición hacia la modernidad en el arte.

Entre los artistas que han vinculado su pintura con la luz, se encuentra el pintor español Joaquín Sorolla (1863-1923), quien bajo la tradición de Diego Velázquez y Francisco de Zurbarán, buscó seguir a los luministas franceses para apropiarse de la luz como fundamento central de su pintura. Fue precisamente él el protagonista estelar de la exposición Prodigios de la luz. Sorolla y sus contemporáneos  exhibida en el Museo Nacional de San Carlos hasta finales de septiembre, en donde se buscó exaltar la figura del pintor español en el marco de los festejos del centésimo quincuagésimo aniversario de su natalicio en Valencia y el nonagésimo de su deceso en Madrid.

Sin embargo, lejos de reflexionar discursivamente en torno a las propuestas estéticas planteadas en las obras expuestas, la curaduría de Prodigios de la luz. Sorolla y sus contemporáneos, se limitó a establecer una cartografía demagógica sobre el luminismo español, en donde se alecciona superficialmente al público sobre dicho pasaje de la historia del arte y sus protagonistas. Creo que si lo que se pretendió fue aprovechar del reconocimiento público y comercial de Sorolla -y tomar como pretexto su homenaje- para que a partir de éste se rescatara a aquellas figuras de la pintura española que no han gozado de la difusión merecida; pudo hacerse de una manera mucho más integral en donde el concepto rector sea una prioridad y no un pretexto.

Habrá que ir a ver las exposiciones actuales y comparar.