Música

DEAFHEAVEN: LA AGONÍA Y EL ÉXTASIS


Por Pablo Cordero / @sugarskull12

Reconocido en diversos medios como uno de los discos más importantes del 2013, Sunbather, segundo disco de larga duración de Deafheaven, banda originaria de San Francisco, es una de las obras más sorprendentes y sugerentes que hayan surgido en el ámbito del metal en varios años. El núcleo creativo de George Clarke (voz) y Kerry McCoy (guitarra) realizó este disco con la única ayuda del baterista Daniel Tracy, alcanzando un sonido único al unir elementos estructurales del black metal (los gritos guturales de Clarke, los febriles blast beats de Tracy) con la extensión épica del post rock (las canciones alcanzan hasta 15 minutos de duración) y la paleta sonora del shoegazer (la principal influencia en el sonido amplio y envolvente de la guitarra de McCoy no viene del metal, sino de Kevin Shields, guitarrista de My Bloody Valentine).

Las múltiples capas de efectos en las guitarras, así como el desorientador efecto microtonal conseguido mediante la manipulación de la palanca de trémolo, son elementos que McCoy aprendió de Kevin Shields y aplica de manera admirable a lo largo de Sunbather. El contraste de la agresividad de la voz y la batería con la sobrecargada belleza de la guitarra (por no mencionar los ocasionales apuntes de piano y arpegios limpios que subrayan algunos de los pasajes más íntimos) llevan a una visión realmente moderna del metal. Los textos de las canciones, a su vez, escapan de los tópicos del black metal (violencia, misantropía) en pos de un tono onírico y poético que genera una agradable fricción con el tono violento de la voz que los recita.

 

“Dream House”, en vivo en Carolina del Norte

 

El éxito comercial y crítico de Sunbather, así como la incorporación de elementos sonoros pertenecientes a géneros identificados con el indie anglosajón, han llevado a un importante backlash por parte de los seguidores más radicales del metal (comunidad que se caracteriza por insular y cerrada), por lo que no resulta raro encontrar comentarios acusando a Deafhaven de farsantes, o practicantes de “metal para hipsters”. Sin embargo, más allá del éxito crossover que ha alcanzado este disco, al escucharlo resulta evidente que es ante todo un disco de metal, con momentos de belleza que lejos de diluir su brutalidad, la magnifican.

Sunbather se compone por cuatro largas canciones, las cuales recorren amplios territorios sonoros y estructurales (mi favorita es “Vertigo”, de más de 14 minutos de duración). Hay, además, tres interludios más breves, los cuales exploran otras vertientes musicales (“Irresistible”, por ejemplo, es una bonita pieza para piano, mientras que “Please Remember” y “Windows” son collages sonoro que recuerdan al Soundtracks for the Blind de Swans).

 

“Vertigo”, en vivo en París

 

Bello, brutal y monumental, Sunbather es un disco recomendable no sólo para cualquier aficionado del metal sino para los interesados en las propuestas más novedosas del rock contemporáneo.