Arte

Cordiox de Ariel Guzik


Desde la entrada a la sala en donde se encuentra Cordiox en Laboratorio Arte Alameda comienza la experiencia con fotografías documentales del proceso de esta pieza, bosquejos que realizó Ariel Guzik y objetos que le sirvieron de inspiración.  Todos los elementos se mimetizan en el ambiente sigiloso que invita a la tranquilidad.  Cruzando la pesada cortina negra de la siguiente sala se puede contemplar esta máquina sonora, que en palabras de su creador, “es un instrumento que bien pudiera haber sido creado en la segunda mitad del siglo XIX. Su diseño se inspira en esas épocas, de invenciones relacionadas con el estudio de la física en sus manifestaciones primarias. Es una máquina que busca invitar a la contemplación, a celebrar la naturaleza de lo otro y, desde ahí, brindarle afecto.”