Música

Claudia Curiel: México necesita un festival como BESTIA


Por Pablo Cordero / @sugarskull12 | Noviembre, 2014

Claudia Curiel de Icaza ha colaborado con festivales como el FICCO, el Festival de México en el Centro Histórico y el Radar UNAM, pero su proyecto más importante hasta la fecha es el Festival BESTIA, que este año llega a su segunda edición presentando a artistas como Han Bennink, Neurosis y The Ex. Conversamos con ella de todos los detalles del próximo festival.

Lo primero que llama la atención del BESTIA es el nombre. ¿De dónde proviene?

Quería un nombre que tuviera fuerza y, sobre todo, que fuera en español. Lo que puede suavizar el nombre y darle sentido de sofisticación e intensidad es el diseño. Trabajé con Bang Buró, Tito de Molotov hizo el logo y le dio la intención que queríamos, es sofisticado y elegante pero a la vez le da un nuevo sentido a la palabra “bestia”, sin referirse al 666 o algo por el estilo.

¿Cuál es el concepto del festival?

Es un festival de pequeño formato con recitales, conciertos íntimos, en lugar de eventos masivos, en espacios representativos de la ciudad. El año pasado fue en el Anahuacalli y este año sumamos el Teatro de la Ciudad, el Museo Universitario del Chopo, la Biblioteca Vasconcelos y el Centro Cultural Estación Indianilla. Ofrecemos contenidos de calidad, experiencia sonora de primera y espacios a los que la gente por lo general no asiste.

¿Cómo eligieron el cartel?

El año pasado tuvimos sólo un concierto, que era la síntesis del contenido y público que queremos tener. Moonchild, de John Zorn, presentaba ese cruce de experimentación y potencia que es BESTIA. Este año quisimos separar las vertientes. En el Teatro de la Ciudad se presentarán Marc Ribot, Heavy Metal Duo, Han Bennink y Terrie Ex, jazz con un cruce punk. Son músicos que difícilmente se pueden ver en México. En la Biblioteca Vasconcelos habrá un concierto acústico de Han Bennink y la contrabajista Mariana Flores, talento nacional y femenino. Lo siguiente es cerrar con Neurosis y The Ex, bandas legendarias y revolucionarias, y poner talento nacional al nivel de ellos. Nos parece que Monogatari y (SIC) son elementos que pueden mostrar lo que se hace en México.

¿Por qué ahora hay tantos festivales en México?

Por la parte comercial, es la mejor manera de tener ingresos y meter marcas. Y en la parte cultural, creo que festivales como el FICCO y Radar formaron gente y crearon la inquietud por crear festivales más pequeños. Ahora, las nuevas generaciones retoman y crean sus propuestas.

Es posible contrastar dos festivales como el Hell & Heaven y BESTIA, que pese a sus diferencias, sugieren que un segmento importante del público mexicano tiene un interés por sonidos agresivos, fuertes.

Hice este festival porque mucha gente, como yo, buscaba esa música y no había una oferta. Son géneros de resistencia. México es un país de lucha, la banda está marginada y no todos escuchan pop, porque viven en zonas marginadas, tienen otro criterio, otras aspiraciones. Vivimos en un contexto muy crítico. Esta música permite sobrevivir a este mundo tan violentado, tan agreste, es como una respuesta en sensibilidad a lo que te está pasando como país. México se merece un festival así.

¿Qué tan complaciente o exigente es el público mexicano?

En estos géneros los públicos son exigentes pero quisiera salir del nicho y lograr que más gente venga a BESTIA. No nos interesa volverlo elitista ni intelectualizado, sino que acerque a la gente a una experiencia distinta. El público mexicano es muy amplio, hay festivales todo el año y se llenan, y el consumo cultural del país lo rebasa la música antes que nada. Hay públicos complacientes que sólo van al evento social y otros que sí están interesados en ir a escuchar, y en BESTIA hay calidad sonora y de programación.

¿Qué significa para los músicos extranjeros que tocan en BESTIA venir a México?

El concepto les gusta por la propuesta de resistencia cultural y son amigos del festival. John Medeski toca con su playera de BESTIA en festivales y siente que estamos haciendo algo muy importante al tratar de diversificar esta música en vez de cerrar puertas por falta de presupuestos culturales. Los músicos aprecian nuestro festival y eso le da legitimidad.

En cuanto al talento nacional del festival, ¿cómo fue seleccionado?

Daniel [Goldaracena], el curador, es un excelente ingeniero de sonido que conoce bien la escena local, y ha trabajado con muchos de ellos. Es gente con trayectoria y merecen mostrar lo que tienen. No partimos de una convocatoria, sino del conocimiento de la escena. Quizás en el futuro hagamos algún tipo de convocatoria distinta.

¿A quién te gustaría tener para el tercer BESTIA?

Ya los tenemos planeados y es sorpresa porque viene con todo. La primera y la segunda edición son maravillosas, pero para la tercera ya sabemos lo que queremos y a dónde vamos, y creo que es donde el público se va a enamorar totalmente del proyecto.

¿Qué esperas lograr con el segundo BESTIA?

Calidad. El talento y el esfuerzo del equipo ahí está, todos están comprometidos. Yo ya me siento gratificada porque la gente está agradecida, la respuesta ha sido muy buena. Me sentiré satisfecha si puedo dar al público lo que he prometido.