Arte

Ciclovías elevadas ¿si?


Por Gabriela Olivera / @gabichabicha

 

 

Cycling utopia

Sam Martin

A principios de enero de este año se presentó la propuesta llamada SkyCycle, un trabajo en conjunto de Foster + Partners, Exterior Architecture y Space Syntax, una idea del entonces estudiante Oli Clark, empleado de Sam Martin (Exterior Architecture) se tornó en un proceso de trabajo de dos años.

SkyCycle propone aprovechar las líneas que originalmente eran utilizadas por la red de trenes de vapor de Londres que recorrían casi toda la ciudad, un tanto parecido al proyecto en la ciudad de Nueva York, The Highline, destinado a la circulación peatonal. Sin embargo en las imágenes conceptuales se ve un tipo túnel que lo recorrerían aproximadamente 12,000 ciclistas por hora con trayectos planeados de no más de 29 minutos en una red de más de 200 km. con un total de 200 entradas y salidas a esta ciclovía elevada pero no se ve más.

¿Qué es eso que hace falta en la propuesta? ¿qué es lo que no convence a algunos? ¿qué es entonces lo que mueve a la gente además del ahorro de tiempo y dinero a utilizar la bicicleta? Creo que la respuesta es simple, la conexión directa con la ciudad. Mientras algunos alegan que esta “tubería para ciclistas” carece de árboles, sitios para descansar, puntos para conectarse con otros sistemas de transporte, sin naturaleza, etcétera, otros lo ven como el futuro tal cual lo declara Norman Foster: “Un acercamiento lateral a la búsqueda del espacio en una ciudad congestionada.”

Sam Martins habla de esta atractiva propuesta como algo ideal, estar en París y viajar a Londres en alrededor de 3:00 hrs: viajar a la estación del Norte (Gare du Nord) en bicicleta, tomar el tren a Londres, llegar a la estación internacional Saint Pancras y de ahí moverse a su destino en bicicleta. Suena bien ¿no? pero, pensando un poco en el ejemplo de The California Cycleway en Pasadena, California que se comenzó a construir en 1897, proyecto de 14 km. de los cuales solo se hicieron 2 km. ¿Qué fue lo que sucedió con esa grandiosa idea de finales del siglo XIX?. Se argumenta mucho que la cabida del automóvil fue lo que echó para abajo proyectos como éste, es posible, en los años 1920’s la industria automotriz comenzó una etapa de gloria en la que presentaba al auto como el elemento principal de la vida citadina, dejando de lado el uso de la bicicleta.

Hoy, en pleno siglo XXI, lo que podemos ver es que se buscan alternativas que le den la vuelta al automóvil porque ya no es sustentable tener una población que rebase a la ciudad, que la paralice y no permita la libre circulación con asentamientos vehiculares de horas. Es interesante ver que ahora la propuesta es para la libre circulación peatonal y ciclista, que no se piensa más en el coche, por lo que se tienen proyectos que incentivan lo que en un inicio, hace 100 años era la esencia de la ciudad.