Arte

Calatrava, obras con sello artístico y polémico


La arquitectura es funcionalidad y estética. Quien mejor para lograrlo sino el arquitecto, pintor y escultor Santiago Calatrava, que, en 1999, recibió el Premio Príncipe de Asturias de las Artes.

Por Guadalupe García

 

Calatrava nació en Valencia, España, estudió en la Escuela de Bellas Artes y se graduó en la carrera de Arquitectura en la Universidad Politécnica de Valencia. Más tarde estudió ingeniería civil en el Instituto Federal de Tecnología en Zúrich, Suiza.

Su multifacética formación le permitió crear un sello muy particular a sus obras. En 1984 comenzó con el diseño de una serie de puentes de gran impacto visual, grandes estructuras de hormigón blanco con formas irregulares, como el Puente Bac de Roda en Barcelona; el Puente Lusitania de Mérida; el Alamillo de Sevilla y el Puente 9 d’Octubre en Valencia.

 

 

 

Las polémicas

Sin embargo, como mencionamos al principio, la arquitectura también tiene un compromiso con la funcionalidad. En diversas urbes del mundo, las obras de Calatrava están provocando críticas por los altos costos de mantenimiento, carencias estructurales y funcionales e inclusive por derrumbes.

A continuación repasaremos algunos de los casos que han llevado a este reconocido y talentoso arquitecto a los tribunales.

Puente de Venecia
En 1996, Calatrava ganó la concesión para la construcción de un puente sobre el Gran Canal de Venecia. El proyecto sufrió una serie de cambios estructurales debido al exceso del peso de las estructuras, lo cual podría provocar que los márgenes del canal se cayeran. En 10 años de construcción, el costo del proyecto se elevó tres veces hasta llegar a 10 millones de euros. Finalmente fue terminado en 2008.

Actualmente en Italia un tribunal reclama a Calatrava 3.4 millones de euros como indemnización por los daños al erario público provocados por errores en la construcción de puente.

Congreso de Oviedo
En 2006, Calatrava  y su equipo tuvieron que pagar 3.5 millones de euros por un derrumbe ocurrido en el Palacio de Congreso de Oviedo, en Asturias, debido a que durante la construcción falló el sistema de apuntalamiento. En este caso, la compañía de seguros Allianz intervino y un tribunal superior de justicia de Asturias le dio la razón.

Museo de las Ciencias Príncipe Felipe
En Valencia, la ciudad que lo vio surgir como un genio prometedor de la arquitectura, también lo han criticado fuertemente. En el 2000, La Ciudad de las Artes y de las Ciencias de Valencia fue abierta al público y el mismo arquitecto describió la obra como la edificación que “no sólo ha puesto a Valencia en el mapa, sino que es el segundo complejo cultural más visitado de España”.

Sin embargo, sus críticos han dicho que la obra es un derroche de espacio: techos altos, paredes de formas irregulares; el espacio expuesto es una ínfima parte del espacio construido.

Bodegas Domecq
Debido a las goteras y problemas de humedad que presentan las instalaciones de la bodega Ysios de Laguardia en La Rioja, las Bodegas Domecq interpusieron una demanda contra el arquitecto.

El mal anclaje en la cubierta metálica está generando problemas de filtración y la misma estructura no soporta las tensiones de los cambios de temperatura.

El diario El País de España reportó en abril pasado que la empresa productora de vino “está cansada de las soluciones del arquitecto valenciano” y desea que la empresa constructora realice la reparación colocando una nueva cubierta sobre la actual. Después de esta revisión nos queda claro que la pobreza de funcionalidad y habitabilidad de los desarrollos arquitectónicos pueden opacar la majestuosidad y estética de una obra.