Música

Cabaret Voltaire: Ruido y ritmo


Por Pablo Cordero / @sugarskull12

El nombre de la recién publicada recopilación de Cabaret Voltaire, #7885 (Electropunk to Technopop 1978-1985) resulta ejemplar por su concisión y literalidad; define de manera precisa los primeros siete años de trayectoria de la seminal banda originaria de Sheffield, Inglaterra, la segunda más importante en la historia de la música industrial británica, sólo detrás de Throbbing Gristle (quienes bautizaron al movimiento).

Durante el último año, el guitarrista y tecladista Richard H. Kirk ha supervisado la remezcla y reedición de obras esenciales de su discografía, como The Crackdown (1983), Micro-Phonies (1984) y The Covenant, The Sword and the Arm of the Lord (1985), así como las grabaciones en vivo contenidas en Archive #828285:Live, las cuales confirmaron la relevancia e influencia de su obra. Ahora, como carta de presentación para quienes no están familiarizados con la carrera de Cabaret Voltaire, aparece esta excelente recopilación.

“Do the Mussolini (Headkick)”

Resulta difícil concebir el impacto que debe haber tenido Extended Play, el debut de la banda, al ser publicado en 1978, pero el tema “Do the Mussolini (Headkick)”, con el que inicia #7885, no ha perdido un ápice de su capacidad de inquietar. Cambiando la agresión sonora directa de sus coetáneos Throbbing Gristle por un sonido contenido y profundamente amenazante, este tema conjuga texturas electrónicas disonantes, pesadillescas voces procesadas y una caja de ritmos que suena como si estuviera a punto de caerse en pedazos. El mejor tema de su periodo inicial es el sencillo “Nag Nag Nag”, en el que un básico riff de órgano establece una conexión entre el lenguaje tradicional del rock y el nuevo sonido que proponía la generación industrial.

La salida del organista y manipulador sonoro Chris Watson llevó a una nueva etapa en la historia de Cabaret Voltaire, el cambio de electropunk a technopop al que se refiere el título de esta recopilación. Pero, a diferencia de lo que sucede con muchas bandas de carácter vanguardista, el cambio hacia un estilo más accesible y comercial no significó una baja en la calidad de su producción.

“Just Fascination”

El tema “Just Fascination”, extraído del magnífico The Crackdown (quizás el mejor de sus muchos discos) marca en esta recopilación un punto de quiebre, en el que los fríos y maquinales ritmos de sus primeras grabaciones fueron reemplazados por una base febril de funk. Stephen Mallinder desarrolla un estilo vocal que influirá a toda una generación de raperos blancos (Robert Del Naja, de Massive Attack, tiene una enorme deuda con Mallinder), y su forma de tocar el bajo adquiere síncopas y colores que se convertirán en un elemento esencial del sonido de la banda.

#7885 es una magnífica selección de la obra de uno de los grupos esenciales del último siglo, y ofrece un punto de entrada insuperable para quienes aún no estén familiarizados con la banda. Al mismo tiempo que se publica el disco, se anuncia que Cabaret Voltaire se presentará en vivo, por primera vez en veinte años, en el prestigiado festival Berlin Atonal. Richard H. Kirk es el único integrante que permanece en la banda, y la ausencia del bajo y la voz de Stephen Mallinder parece difícil de sortear, pero el nombre de Cabaret Voltaire tiene un peso que nos obliga a prestar atención a lo que sea que el proyecto realice en el futuro.