Otras disciplinas

Bailando sobre cuchillos


 

El ballet como una forma de arte requiere disciplina, perfección y un toque de masoquismo, tendencias manifestadas en varias películas y series de televisión sobre el tema. Este año el artista español Javier Pérez ha creado una instalación de video en colaboración con la bailarina Amélie Ségarra para hablar de “las debilidades que se convierten en los límites entre conceptos irreconciliables como la belleza y la crueldad, la fragilidad y la violencia, la cultura y la naturaleza y/o la vida y la muerte” y demostrar la manera en que el ballet manifiesta y personifica dichas dualidades.

 

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Ségarra se pone un par de zapatillas de ballet cuyas puntas han sido extendidas por un par de cuchillos de cocina. Ella se levanta y empieza a bailar encima de un piano, brincando en el escenario de un teatro vacío como si fuera un juguete en una caja de música. Ségarra grita, esforzándose físicamente y manifestando su dolor corporal mediante las marcas que talla en el piano.

 

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Busca la perfección y se presenta como un personaje frágil y cruel, en control y bajo el control de la música y de sus zapatos. Aunque empieza tímida y vacilante, Ségarra se vuelve más y más enfática, amenazadora y violenta, raspando la superficie del piano con sus zapatos afilados. La fragilidad se vuelve violenta y fuerte y una falta de control se convierte en un acto de resistencia corporal.

 

– Grace Remington