Arte

Algunos apuntes sobre el cine de terror


Por Abel Cervantes 

 

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Amamos el cine de terror porque nos posiciona en un lugar cercano a la muerte, pero alejados de cualquier peligro real. Así, como ningún otro género, logra que el espectador viva una experiencia. Por ello, las escenas más inquietantes desarrolladas dentro de estos filmes prefieren el punto de vista del personaje principal: el espectador siente las mismas emociones del protagonista cuando éste se enfrenta a una situación arriesgada. Quizás por esta razón el cine de horror es uno de los más complejos de la disciplina. Los responsables creativos de estas cintas deben transmitir el miedo al espectador a través de atmósferas inquietantes originales.

Sin embargo, en los últimos años hay un elemento común en ellos. La mayoría de sus historias relatan acontecimientos mediados por un medio digital. Me explico. Las cámaras de video o las cámaras fotográficas son los instrumentos por los cuales los protagonistas tienen la posibilidad de entrar en contacto con los fantasmas. ¿Ejemplos? En El aro una serie de imágenes contenidas en un video cuentan la historia de una niña que murió violentamente. Aquel que las ve está condenado a morir en sietes días. En Están entre nosotros un joven descubre que tomando fotos de lugares aparentemente inhabitados puede ver la imagen de un fantasma asesino. En La Maldición el espíritu de una niña deambula por diferentes lugares. En una escena terrorífica un hombre vigila una cámara que captura el pasillo de un hospital. La silueta de la niña aparece en el video y el hombre detiene la imagen, pero la niña se mantiene en movimiento, como si viviera en un mundo paralelo habitado por espectros.

¿Cuáles son las ideas del cine de terror de los años recientes? Además de lo mencionado anteriormente, la mayoría de las historias cuentan el regreso de una mujer que regresa para tomar venganza: una niña olvidada por su familia (El aro), una niña violada por sus compañeros de escuela (Están entre nosotros) o, en todo caso, relatan sucesos de mujeres cuyas fuerzas las hacen las únicas sobrevivientes de una situación peligrosa (La masacre de Texas). (Vale la pena mencionar la excelente parodia sobre el cine de terror que se desarrolla en Diabólica tentación, donde una mujer, interpretada maravillosamente por Megan Fox, devora literalmente a los hombres.)

Si, como menciona Hans Belting en Antropología de la imagen, “en el culto a los muertos una imagen funge como medio para el cuerpo ausente”, cuando observamos una película de terror establecemos un vínculo cercano con un mundo fantasmagórico que nos hace reflexionar no sólo sobre la muerte, sino también con la materialidad de las imágenes y en ese sentido con el lenguaje cinematográfico.